LA MISIÓN

febrero 14, 2010

Como todo lo que tiene que ver con comida y alimentación, leí anoche con interés la entrevista que, en El País, hacía Emilio de Benito al Doctor José María Ordovás. Para quien no le conozca Ordovás es uno de los expertos en nutrición más importantes del mundo y aunque es de Zaragoza trabaja hace muchos años en Estados Unidos. Actualmente es el Director del laboratorio de nutrición de la Universidad de Tufts en Boston.

Al final de la entrevista quedé impactado por la cita: “La fórmula de la longevidad es acostarse cada noche con la idea de que al día siguiente se tiene una misión”.

Realmente la frase me hizo pensar y mucho, hasta el extremo de levantarme dándole vueltas y pensar en todas las implicaciones y variaciones que se podían dar a la misma y seguía manteniendo completamente su valor. Apliqué el ejemplo a personas de mi entorno y ví como se cumplía con un porcentaje alto de acierto y aún mayor de error. Me explico, no encontré ningún caso en que la negación de esa frase no fuera cierta, las personas que conocía que no tenían una misión, afición, o similar que diera sentido a su vida estaban prematuramente viejas y sin mayor esperanza que ver pasar un día tras otro hasta morir.

No hace mucho escuche una frase que también me hizo pensar y que decía: “Una persona es joven, cualquiera que sea su edad, cuando sus anhelos superan a sus añoranzas”.

Está claro que ambas frases beben del mismo principio pues anhelos y misiones son sinónimos en el sentido de estas dos frases.

Cuando cambias personas por organizaciones la vigencia de ambas frases permanece inalterada, pues por más que a veces se nos olvide las organizaciones son uniones de personas con objetivos comunes.

Y el objetivo más importante entre todos estos es tener una MISIÓN compartida por toda la organización, ese objetivo que actúa como aglutinante y que permite la marcha ordenada y al unísono tanto en bonanza como en crisis. Cuando en una organización falta esto, está vieja y por tanto sólo le falta tiempo para morir. La única oportunidad es que se tome remedio alterando el rumbo y definiendo una MISIÓN aceptada por todos y a tiempo.

¿Cómo personas tenéis clara vuestra MISIÓN?

¿Las organizaciones a las que pertenecéis tienen clara su MISIÓN?


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